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Foto: Michal Pech/ Unsplash

Millones de dinero público para minería y proyectos europeos de materias primas

Si eres parte de una comunidad afectada por un proyecto minero inminente cerca de tu comunidad, creo que esta información te va a sonar preocupante.

La carrera por las materias primas que se venía corriendo en la Unión Europea y de la que hace años vengo llamando la atención no hace más que acelerarse. Ayer 3 de septiembre, la Comisión Europea presentó su nuevo Plan de acción sobre materias primas fundamentales, y la lista de las materias primas fundamentales de 2020 que amplía en 4 materias primas (litio, estroncio, bauxita y titanio) a la anterior lista, de 2017. No es realmente nuevo, son los planes que ya tenían, pero aderezadas con la excusa de la pandemia global, y presentando los mismos planes insostenibles como solución a la crisis.

El gran problema que tienen las políticas de recuperación por las que está apostando la Comisión Europea es que la transición energética y la digitalización, actividades que ocupan un lugar privilegiado en la misma, requiere gran cantidad y variedad de materias primas que actualmente no se encuentran a la disposición de la industria en las cantidades que proyectan sus planes. Y cuya obtención aparte de problemática, es totalmente insostenible en los términos en los que la plantean. A pesar de englobarse en lo que se conoce como un Nuevo Pacto Verde (Green New Deal) elaborado por la Comisión Europea, puede significar un aumento irracional de la minería y el extractivismo masivo en la tierra, el fondo de los océanos y hasta se habla del espacio exterior.

Aunque es una tarea inconmensurable, pues hay demasiados, he estado profundizando en el planteamiento de los actuales proyectos sobre materias primas financiados por la Unión Europea para comprender mejor qué es lo que están fomentando cuando hablan del “acceso a materias primas”, pues cada vez hay más concesiones mineras en más lugares y así están generando más conflictos, toda vez que las localidades afectadas se oponen.

La política de materias primas de la UE influye cada vez más ámbitos políticos

A las cantidades de dinero que se están estableciendo por medio de las políticas para la recuperación de la actual crisis de Covid19, se suma la espeluznante cifra de 100 mil millones de euros que la Comisión Europea ya venía invirtiendo en proyectos con los que pretende no sólo ayudar a superar la crisis, sino más bien limar obstáculos sociales, políticos, legislativos, económicos y de costes, técnicos y físicos a la exploración minera mediante “la innovación, el diálogo y la reforma”. El programa Horizonte2020 financia proyectos de investigación e innovación, junto a los Estados miembro y el Banco Europeo de Inversiones BEI.

Cada uno de estos proyectos relativos al abastecimiento con materias primas de la industria europea gira en torno a diferentes intereses concretos, sean estos las propias materias primas (en Suecia, Finlanda, Portugal), los químicos (cooperaciones entre Bélgica y Polonia y entre Alemania y Finlandia), el reciclaje (Bélgica, Alemania) o la producción de células de baterías (Suecia, Francia, Alemania, Italia, República Checa), paquetes de baterías y otras ramas relacionadas con la industria automotriz (fabricantes de automóviles en Alemania, Francia, España y Eslovaquia). Estos dos últimos se relacionan con la Alianza Europea de Baterías y el Plan Estratégico de Acción para Baterías y merecen un análisis aparte.

En palabras de la propia Comisión Europea están creando consorcios transfronterizos integrados a gran escala en todos los segmentos de la cadena de valor en diferentes países de la UE, en los que llevan a cabo los diferentes proyectos relacionados con el acceso a las materias primas y la minería.

Dicen estár invirtiendo en “proyectos insignia” que abarcan toda la cadena de suministro, incluidos los fabricantes de tecnología y de automóviles. Estos proyectos insignia son proyectos mineros concretos, que no están libres de crítica y pueden ser altamente controvertidos. Un caso paradigmático en este momento lo constituye el proyecto de litio situado en la ciudad de Cáceres que acaba obtuvo financiación de la plataforma de inversión creada por la Alianza Europea de Baterías con el apoyo de EIT Innoenergy, una red de casi 500 miembros principalmente de la industria, que ayudan a dar forma a la política energética europea.

Con los millones de dinero público asegurados, la maraña de proyectos en marcha es casi indescifrable e inabarcable y sus objetivos son múltiples.

Lo que tienen en común

Los diferentes proyectos europeos de materias primas en marcha pretenden recopilar e intercambiar información y facilitar el acceso y llamar la atención sobre la necesidad de las materias primas para la sociedad, determinar y generar oportunidades económicas a lo largo de toda la cadena de valor, desde la exploración minera hasta finalizada la extracción del mineral.

En el entorno de la política industrial, de la industria de las materias primas y los lobbies minero-industriales y de la industria autimovilística se habla de pasar del modelo económico lineal a un modelo circular. Pero lo cierto es que las políticas apuntan más bien a asegurar las cadenas de suministro de materias primas primarias (no recicladas) y especialmente a las cadenas de valor de las materias primas consideradas estratégicas por ser “esenciales para la competitividad de la economía de la UE”.

A pesar de que hablan en términos “verdes” de transición energética o ecológica, de economía circular y reciclaje, de innovación, de buenas prácticas, analizando sus descripciones y los discursos en torno a estos proyectos, su trasfondo es el acceso lo más efectivo y directo a materias primas y en primera instancia facilitar su extracción y la puesta en circulación de grandes cantidades de materias primas primarias, y también obtener licencia social para operar LSO (o SLO según sus siglas en inglés), tratando específicamente la cuestión de cómo convencer a las poblaciones de las bondades de la minería.

Mientras se habla de economía circular, se fomenta el extractivismo

El reciclaje, que siempre se menciona como fuente deseable y ejemplar de abastecimiento de materias primas, se considera sin embargo en este contexto un objetivo secundario y a largo plazo. Por el momento , el reciclaje no puede sustituir ni de lejos a las materias primas primarias procedentes de las minas, de las que habrá que extraerlas. En este sentido, todos los proyectos que se están desarrollando apuntan por el momento a prestar servicios al fin último de la extracción y la obtención de las codiciadas materias primas, lo más posible dentro de las fronteras pero también fuera de Europa.

Para eso necesitan posicionar Europa como un lugar atractivo para la exploración minera. Recientemente la Unión Europea participó en la feria minera más grande del mundo.

Pero no nos engañemos, la riqueza minera europea está casi agotada por siglos de explotación, es residual y a menudo inaccesible y este derroche de recursos persigue objetivos que no benefician precisamente a la población sino que traen consigo grandes perjuicios.

Por eso, llama poderosísimamente la atención que ninguno de estos proyectos considera de manera exhaustiva los aspectos negativos del extractivismo minero intensificado tal y como ya se vislumbra. No hay más que ver el creciente número de comunidades resistiendo a la minería alrededor del mundo, también cada vez más en Europa. Los puntos de vista de las comunidades afectadas por proyectos mineros no se contemplan, pareciera como si no existiesen; y si se consideran las comunidades es para analizar cómo se va a llevar a cabo el acceso a materias primas a pesar de la oposición.

Lo que parece es que la Comisión Europea y la industria extractivo-minera y la automovilística para nada están todavía pensando ni cerca de reconocer que el barco de la economía capitalista hace aguas por todas partes y que el sistema económico que se basa en tomar la tierra al asalto se agotó. Pero lamentablemente y a pesar de la urgencia que tenemos de otro tipo de iniciativas y debates sobre cómo seguir, por lo que se va viendo, ni la crisis del Covid19 parece haber sido aún la gota que colmó el vaso, pues a la industria le va viento en popa.

Algunos de los proyectos europeos aludidos

(Ampliaré esta lista en este o sucesivos artículos, pero considero urgente compartir ya esta información, pues en su mayor parte se publica y difunde sólo en inglés dificultando su acceso a hablantes de otros idiomas).

Proyecto SCREEN

El objetivo del proyecto SCRREEN financiado por Horizonte 2020 con casi 3 millones de Euros durante 30 meses (1–11–2016 hasta 1–12–2019), es reforzar la estrategia europea de gestión de las materias primas críticas (CRM por sus siglas en inglés), estableciendo para ello una red europea de expertos que cubra la cadena de valor para apoyar estrategias y desarrollo de políticas así como toma de decisiones. Aspira a establecer un foro permanente con participantes de la industria, la política y la sociedad civil para influenciar la toma de decisiones. Dice fomentar un diálogo de partes interesadas sobre cuestiones como los riesgos relacionados con las CRM, sus posibilidades de sustitución o las políticas presentes y futuras. En última instancia se pretende identificar las materias primas críticas más necesarias en las que la UE debe invertir mayores esfuerzos para aumentar su producción en Europa y reducir su dependencia de otros países productores. El proyecto se basaría en estructuras e iniciativas existentes y en colaboración internacional, pretendiendo agrupar proyectos e iniciativas relacionados.

Los temas sobre los que está recopilando información son: recursos disponibles en Europa de fuentes primarias y secundarias de materias primas críticas; uso actual de las materias primas críticas y potenciales nuevos usos en el futuro que puedan influenciar los mercados, materias primas críticas que pueden llegar a ser cruciales o por el contrario cuyo uso podría disminuir o desaparecer; las tecnologías utilizadas actualmente para la producción de estas materias primas críticas y su disponibilidad en Europa; perfiles de sustitución de materias primas clave; estatus de políticas y marcos normativos para adaptarlos o desarrollar nuevos reglamentos, e identificación de negocios y cuestiones políticas relevantes relativas al tema de las materias primas críticas.

Está llevando a cabo una campaña multilingüe para “informar y educar al público europeo sobre los desafíos relacionados con las 27 materias primas clasificadas como ‘críticas’ por la UE, todas las cuales son esenciales en la transición digital y energética”.

Proyecto MIREU

Otro de estos proyectos es MIREU también financiado por H2020 con la misma cantidad que SCRREEN de casi 3 mill Euros (para 2017–2020), compuesto por 30 socios, de los cuales 17 son regiones mineras y metalúrgicas de Europa. Cuenta con el apoyo de DG Grow y es un proyecto prioritario con respecto a la nueva estrategia industrial de la UE. El objetivo concreto es establecer una red de regiones mineras que compartan de manera directa conocimientos y experiencias en búsqueda de sinergías (Consejo de Regiones Mineras y Metalúrgicas de Europa CoMMER), para colaborar en “la mejora de las condiciones para el acceso sostenible y el suministro de materias primas minerales a la UE”. Dado que los proyectos mineros se llevan a cabo a nivel regional y local, se considera a las regiones como actores clave para garantizar un suministro continuo de materias primas minerales a la economía europea. Se pretende contar con condiciones favorables para extraer materias primas basándose en “proyectos de éxito y buenas prácticas existentes”. Aspiran a superar en conjunto desafíos relativos al establecimiento y mantenimiento de una industria extractiva. Compartir información sobre el potencial europeo de materias primas, y sobre las industrias extractivas con visitas, participación en eventos como la gran feria minera en Canadá PDAC 2019 que tuvo lugar en febrero o el Encuentro de OECD de Regiones y Ciudades Mineras en junio 2019 en Suecia. Entre las motivaciones para llevar a cabo este proyecto se encuentra la “disminución de la aceptación pública de la extracción de materias primas” que se apunta a superar y la “baja conciencia general de la importancia de las materias primas minerales en la vida de las personas.” Se consideran aspectos decisivos del proyecto los cambios socioeconómicos en las regiones mineras y metalúrgicas así como la pérdida de poder económico de sus habitantes. Busca oportunidades post-minería (pero se entiende que después de haber llevado a cabo la minería y no como alternativa).

Con respecto a España incluye Andalucía y Castilla y León con sus respectivas Juntas como participantes del proyecto (ver https://www.mireu.eu/regions y http://www.mireu.eu/partners).

Proyecto REMIX

Conectado con el anterior se encuentra REMIX, un proyecto de innovación e investigación del programa de Cooperación Interregional INTERREG EUROPE. Bejo el lema “Regiones mineras inteligentes y verdes en Europa”, REMIX apunta a reunir nueve regiones ricas en recursos minerales para “recopilar buenas prácticas en relación con la minería” para implementar políticas que faciliten “el crecimiento y la competitividad”, que es el mantra de la Comisión Europea. Con el proyecto se dice “pretender eliminar trabas fomentando la producción ambiental y socialmente aceptable de materias primas, incluyendo materias primas críticas y la producción eficiente de recursos”. REMIX comprende visitas a las regiones involucradas y toda una serie de eventos. Se extiende desde el 1 Enero 2017 hasta el 30 Jun 2021 y consta de dos fases: 1 (aplicación) dura 2,5 años y la fase 2 (seguimiento) de 2 años. Su presupuesto es de casi 2 millones de €.

MIREU y REMIX apuntan también en última instancia a trabajar sobre el tema de la Licencia Social para Operar (SLO, por sus siglas en inglés) y a la forma de implementar el concepto en la agenda minera, metalúrgica y de la economía circular y por supuesto también en la sociedad. MIREU contempla tres talleres sobre SLO. Un objetivo en este sentido es desarrollar estándares de minería responsable para la industria minera definiendo el rol de las autoridades regionales en la regulación y proveer de herramientas concretas a las partes interesadas para mejorar la transparencia y la comunicación y construir un escenario de confianza. Lo que llama poderosamente la atención en todo este tipo de declaraciones de buena voluntad que parten de estos proyectos pro-mineros es que los grupos que se oponen frontalmente a la minería en sus regiones no están considerados para participar en estas discusiones y es más, su existencia y reclamos son completamente ignorados y nunca mencionados en los programas de los eventos y las ponencias.

Proyecto MINLAND

El MINLAND PROJECT, que tiene por su parte como objetivo “asegurar el acceso a la tierra con valor real o potencial para la exploración y la extracción de minerales, incluidas las materias primas críticas”. La UE ha reconocido la necesidad de directrices compartidas sobre el uso armonizado, integrado, optimizado del suelo por un lado y la necesidad de estrategias de política minera en Europa por otro. Este proyecto aspira entonces ofrecer respuestas a través de la planificación para minimizar la fiera competencia entre diferentes intereses para los diferentes usos de la tierra dentro de Europa, como urbanización y servicios, infraestructura, minería y canteras, producción de alimentos, madera y energía, conservación del agua y la biodiversidad, entre otros. Es precisamente la competencia con otros usos de la tierra como agricultura o ganadería, una de las causas de oposición social contra posibles proyectos extractivos. Sus objetivos declarados son: crear un registro de conocimientos: facilitar la elaboración de políticas mineras y de uso de la tierra; fomentar prácticas transparentes de uso de la tierra; y por último crear redes. Un ejemplo de documentación de casos dentro de este proyecto es el de la mina de Neves-Corvo, de SOMINCOR a su vez de Lundin Mining, la cual también ha experimentado conflictos p.ej. laborales, a pesar de lo idílico de dicha documentación. Está financiado por Horizonte2020 y durará hasta el fin de 2019.

Proyecto MIN-GUIDE

El proyecto MIN-GUIDE involucra a interesados en el sector minero y áreas relacionadas. Tiene por objeto establecer un marco político favorable y coherente mediante la elaboración de una guía de política en materia de minería. Dicha Guía contiene información sobre los minerales y las políticas relativas a los mismos, así como sobre gobernanza (política sobre los minerales) en los Estados miembros y al nivel de la UE y recomendaciones. Los datos recogidos por el proyecto se encuentran online. Lo que hace es elaborar perfiles de los países de la UE sobre política minera y legislación relevante para el tema de la minería.

Han llevado a cabo una serie de laboratorios de políticas y conferencias anuales. Los datos que recogen se refieren a los factores que impulsan la minería, a lo largo de toda la cadena de valor, es decir, desde la concesión de permisos, exploración, extracción, minería en aguas profundas, explotación transfronteriza, procesamiento, gestión de residuos, reciclado, rehabilitación y hasta el cierre de las minas. También ha elaborado bases de datos sobre minerales y recomendaciones para la normalización y requisitos de información sistemática destinados a los Estados miembros de la UE.

Los objetivos del proyecto son: (1) proporcionar orientación para la política minera de la UE y de los Estados miembro; (2) facilitar la toma de decisiones en materia de política minera; y (3) fomentar la creación de redes para la cogestión de un marco político de minerales “que catalice la innovación”.

MIN-GUIDE está dirigido a responsables de políticas mineras y a funcionarios de la administración pública en el área de diseño y adopción de políticas, producción, responsables de estudios geológicos, representantes de la industria minera, incluyendo empresas y asociaciones.

Como otros de los proyectos ya mencionados, MIN-GUIDE está financiado con casi 2 millones de Euros por el programa Horizonte 2020 la Comisión Europea. Lo ejecutan 10 organizaciones de 9 países europeos. Se desarrollara del 1 de febrero 2016 al 31 de enero 2019.

Proyecto INFACT

El proyecto INFACT trata de desarrollar tecnologías de exploración innovadoras, no invasivas apuntando a que sean aceptables bajo el lema “El futuro de la exploración minera en la UE”. Dicen testear estas tecnologías “bajo condiciones realistas”. La idea del proyecto es lograr alcanzar lugares de cada vez más difícil acceso con formas de exploración cada vez más supuestamente “sofisticadas” y con “las mejores prácticas sociales y ambientales”. Sin embargo, al mismo tiempo apuntan a reducir la complejidad, el tiempo, los costos financieros y los riesgos de la exploración minera.

Una aspiración es que las tecnologías sean “más aceptables para la sociedad” involucrada en el proyecto (o sea, las comunidades afectadas), con lo que se deberá “desbloquear el potencial no llevado a cabo” en áreas nuevas para fortalecer a la industria de la exploración. Para ello, identificará las barreras a la exploración, incluyendo obstáculos legales y legislativos, calidad y disponibilidad de datos, desafíos políticos y sociales, derechos a la tierra y licencia social para operar. Uno de las justificaciones del proyecto es que la sociedad civil junto a la industria de la exploración minera, son las máximas beneficiarias del proyecto. Por eso pretende “aumentar la concienciación y la aceptación de métodos de exploración minera respetuosos con el medio ambiente, seguros y eficaces”. Los que la sociedad civil, el Estado y la industria acepten como los mejores.

Del proyecto participan socios de la academia e investigación, de la industria, estatales y organizaciones sin fines de lucro, del ámbito de la minería, geología,exploración, IT, social, ciencia y comunicación. Entre estos el Instituto Geológico y Minero de España o la empresa Boliden, responsable del accidente de Aznalcollar.

El objetivo último es asegurar las materias primas para Europa y reformar políticas. Y también apunta a hacer de la región un destino más atractivo para inversores y mineras.

La financiación también procede del H2020 europeo y es superior a la de otros proyectos mencionados en esta lista, con 5.624.029,59 €. Comenzó el 1 noviembre 2017 y terminará el 31 octubre 2020.

El proyecto ha establecido tres “zonas de referencia” europeas, en Alemania (Geyer), Finlandia (Sakatti) y España (Minas de Riotinto en Huelva y Cobre las Cruces en Gerena). Cabe destacar en este punto que esta elección es incomprensible en tanto en cuanto la mina de Ríotinto y Cobre las Cruces en Andalucía han estado rodeadas de polémicas en los últimos años. La primera por la elevada peligrosidad que constituyen sus balsas de decantación, de acuerdo a investigaciones de organizaciones ecologistas locales y nacionales; la segunda por un reciente derrumbe de extrema gravedad y calificado de “catastrófico” por expertos geólogos.

Proyecto ORAMA

ORAMA (siglas del inglés Optimising quality of information in RAw MAterials data collection across Europe) constituye en sí mismo una amplia fuente de información sobre proyectos relativos a minería y recursos de metales y minerales europeos, su refinado y manufactura. En el marco de este proyecto se han identificado a su vez otros más de 400 proyectos (!). Abarca todo el cuerpo de conocimiento de la industria en el área, en investigación y educación. Se intersa en cuestiones como qué materias primas metálicas se producen en los diferentes países de la UE, en qué cantidades, cuánta se importa a la UE. Aspira también a identificar fuentes alternativas de diferentes metales en caso de turbulencias en el comercio internacional. Pretende centralizar y hacer fácilmente accesible toda esta información recogida en el marco de los proyectos anteriormente citados en una fuente única: un Sistema de Información sobre Materias Primas (Raw Materials Information System (RMIS)), del cual es responsable el Centro Común de Investigación (Joint Research Centre (JRC)), que es el servicio científico de la Comisión Europea. Su objetivo es lograr la transferencia de la información almacenada a nivel nacional al sistema común de información de la UE. Y además, buscar usos adicionales para toda esta información.

En este sentido, busca por ejemplo comparar estadísticas entre producción primaria y flujos de metales secundarios, para “identificar oportunidades de negocio” relacionadas con el reciclaje. O también identificar fuentes alternativas de diferentes metales en caso de distorsiones en el comercio internacional.

Es un programa de dos años que comenzó el 1 de diciembre 2017 y concluirá en diciembre 2019, cuenta con 16 participantes de 14 Estados Miembro y está financiado totalmente por la Unión Europea dentro de H2020, con 1,73 mill €. De los socios del proyecto, la mitad son institutos geológicos y la otra mitad incluye universidades e institutos de investigación especializados en materias primas secundarias.

Proyecto Minerals4EU

El proyecto Minerals4EU de “minerales para Europa” tuvo como tarea aunar autoridades mineras, empresas mineras, federaciones, estudios geológicos, oficinas de estadística en una Red de inteligencia Europea sobre Materias Primas (European Intelligence Network on the Supply of Raw Materials ). El objetivo del proyecto era recoger, integrar y compartir en una plataforma datos sobre los recursos minerales de más de 40 países europeos obtenidos en base a estudios geológicos. La recogida de datos apuntaba a asegurar el abastecimiento de materias primas y a la utilización de la información en apoyo a la elaboración de políticas públicas, la industria, la sociedad, la comunicación y la educación a escala europea e internacional. Diseñado según las recomendaciones de la Iniciativa de Materias Primas europea, apuntó a construir inteligencia sobre los minerales en la UE, una red, una web y un libro anual de minerales y estudios de predicción.

Y así, un número interminable de proyectos similares y millones de Euros de dinero público europeo invertido en fomentar de una u otra forma cada vez más minería y extractivismo en Europa, por la puerta de atrás y permitiéndose el lujo de ignorar a las comunidades y los usos ya existentes de sus territorios.

El extractivismo de materias primas puede ser un gran negocio para algunos sectores industriales, y para sus amigos políticos, pero es una falsa solución al cambio climático y a la crisis económica provocada por la pandemia de Covid19 y sólo apunta a mantener los privilegios del poderoso lobby minero.

En realidad, no creo que sea posible superar la crisis de Covid19 accediendo a saco a materias primas en el tránsito a un mundo pretendidamente más “verde”.

Mi aporte a las resistencias sociales y al debate: ayudo a interpretar políticas europeas que impulsan el extractivismo y la (bio)energía. @ecologistadelno

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